sábado, 25 de junio de 2016

PUNO EN MOTOCICLETA 


Viajar conduciendo una motocicleta es una experiencia que cualquier trotamundos debe vivir, por lo menos una vez en la vida. Cruzar valles y ríos caudalosos, ascender montañas, descansar bajo la sombra, observar impresionantes paisajes naturales, compartir con los pobladores en cada parada y visitar con ellos restos arqueológicos que no figuran en ningún mapa turístico hacen de esa aventura un momento para no olvidar. Podríamos decir que eso, mis amigos, es el espíritu del viaje salvaje.



Texto y fotografías Alejandra Llosa Ricketts

Texto publicado en Blog Viaja-ando (2016)














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